El fracaso de los métodos "fríos" bien podría provocar un giro hacia la confrontación militar directa. El artículo identifica a Taiwán como el punto de conflicto más probable, con Estados Unidos aumentando las ventas de armas a la isla y aumentando sus despliegues militares en la región. En las últimas dos décadas, las sucesivas administraciones estadounidenses, tanto demócratas como republicanas, han socavado la política de una sola China y han avivado el sentimiento separatista, desafiando el derecho internacional.