Gracias al auge de la economía china y a la importación de nuevas tecnologías de empresas extranjeras, Vietnam ha registrado altas tasas de crecimiento (más del 7% en 2024), impulsadas por la industria manufacturera y la construcción, con una contribución modesta de la agricultura, la silvicultura y la pesca. Como consecuencia, ha mejorado la esperanza de vida y los indicadores sociales generales.