El Día Mundial de los Humedales, celebrado cada 2 de febrero desde 1997, conmemora la adopción de la Convención Ramsar (1971), un acuerdo internacional que promueve su conservación. Estos ecosistemas, vitales para la biodiversidad, el clima y el sustento humano, enfrentan una alarmante degradación debido al desconocimiento y la falta de protección.