Estremecedora e indignante estadística fue dada a conocer por el portavoz del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, James Elder, en una rueda de prensa para periodistas en Ginebra, donde denunció que los niños "no fueron asesinados en una zona de guerra, sino en sus hogares, en escuelas, mientras jugaban al fútbol o pescaban".