El acuerdo entre la estatal Codelco y la minera SQM para explotar litio en el Salar de Atacama, un pacto que, según el gobierno busca potenciar la participación estatal en el “nuevo oro blanco” pero que entregaría el control del principal yacimiento de litio del mundo a Julio Ponce y a los nietos del dictador Pinochet, escaló rápidamente del plano técnico al político. En plena campaña presidencial, el acuerdo está siendo escrutado por candidatos de todos los sectores, quienes curiosamente en esta materia, con matices, coinciden en rechazarlo.