Tras ser secuestrado el 3 de septiembre de 1975 en San Bernardo, y estando privado de libertad en el centro de detención clandestino denominado ‘Nido 20’, Gustavo Castro Hurtado, de 54 años de edad, fue brutalmente golpeado con pies y puño por un grupo de uniformados, resultando con varias costillas fracturadas y contusiones en las extremidades inferiores, muriendo por asfixia once días después, en el mismo recinto.