El primer ministro de la provincia canadiense indicó que la medida que afectaría a 1,5 millones de “familias y empresas” de Nueva York, Minnesota y Michigan y sumaría más de “$100 por mes a las facturas de los estadounidenses trabajadores”, es una respuesta a la guerra comercial que Trump desató.
Los empleados públicos se alistan para futuras movilizaciones, preocupados por las posibles reformas que amenazan sus condiciones laborales y estabilidad profesional