El presunto atacante, Kamel Hawkins, de 23 años, fue acusado de intento de asesinato en segundo grado, además de enfrentar cuatro cargos por agresión, según la denuncia penal presentada por los fiscales de Manhattan.
El presidente electo criticó la falta de seguridad en el país, y acusó directamente al FBI y al Departamento de Justicia de "corrupción e incompetencia"