Debemos recordar que el diario en cuestión, que hoy se erige como defensor de la “democracia”, y contra la corrupción en Chile, América Latina y hoy del país centroamericano de Honduras, meses antes de la asonada golpista del 11 de septiembre de 1973, se encargó de la campaña de desinformación y de la conspiración para terminar, por la vía violenta, con el gobierno de la Unidad Popular, encabezado por el presidente legítimo, Salvador Allende.