Alejandra Donoso, abogada de la ONG Defensoría Ambiental, destacó que la ciudadanía organizada esté defendiendo la norma, y recordó que dicha unión es el resultado de lo sucedido "con el desastre ecológico causado por Celulosa Arauco en el Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter en 2004, que significó la muerte de cientos de cisnes de cuello negro". "El hecho que se haya creado una norma para la Cuenca del Río Valdivia es efecto de una historia de defensa de 20 años por parte de las comunidades", indicó.