La ley de tres causales permite la interrupción del embarazo si se encuentra en riesgo la vida de la madre, si el embarazo es producto de una violación o si existe inviabilidad del feto, es decir; si se determina la imposibilidad del feto para tener una vida independiente fuera del útero materno.
La secretaria de Estado planteó que “el aborto seguro es más que el aborto legal, porque hay países que tienen aborto legal, pero no es seguro, entonces apunta también a la discusión social”.
Fotografía rescatada de Radio Uchile Desde el año 2017 existe la ley que despenaliza la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en tres causales -violación, inviabilidad fetal y riesgo materno-
Equipo investigador detalló que desde que se implementó la ley, han habido muchos menos casos de interrupción voluntaria del embarazo de los que se esperaban.
El rechazo de este proyecto es un acto de negación a la autonomía sexual y reproductiva de las personas. Se trata de un intento evidente de sostener el control de la sexualidad de las mujeres y disidencias, y de evitar que la reproducción y la crianza sean experiencias y labores deseadas. Un acto de violencia que niega la posibilidad de decidir sobre nuestras propias vidas.
La iniciativa deberá ser debatida nuevamente en la Comisión de Mujeres y Equidad de Género para su discusión, debido a que se realizaron algunas indicaciones al texto.
Según datos del Observatorio Ciudadano, en su informe sobre el estado del aborto en Chile del año 2018, alrededor del 95% de las interrupciones del embarazo sigue siendo en situaciones de clandestinidad, propiciando los riesgos de abortos inseguros.
¿Se regula la prostitución para otorgar derechos a las mujeres prostituidas? ¿O para certificar el cuerpo de la mujer como una mera mercancía en regla?
Desde la organización alertaron que los hallazgos del monitoreo "son preocupantes y debieran llevar a acciones urgentes de parte del Ministerio de Salud".