El Banco Mundial calcula que el crecimiento mundial se ralentizará hasta alcanzar su tercer ritmo más débil en casi tres décadas, sólo eclipsado por las recesiones mundiales de 2009 y 2020. Será una desaceleración brusca y duradera, con un descenso del crecimiento mundial hasta el 1,7% en 2023, y con un deterioro generalizado: en prácticamente todas las regiones del mundo, el crecimiento del ingreso per cápita será más lento que durante la década anterior a la COVID-19.