Atiborrados de malas noticias que nos hablan de guerra, destrucción y muerte, bien vale la pena hacer notar que, en las antípodas del mundo, otra potencia trabaja por la paz, la construcción y la vida.
En un contexto de intento de retorno de la derecha en Brasil y su avance en el mundo, el MST sigue siendo un ejemplo de resistencia y construcción de alternativas. Su V Feria Nacional no fue solo una muestra de productos, sino un referente afirmativo de que no se trata solo de la lucha por la tierra sino también por un nuevo mundo.
La Nueva Ruta de la Seda fue concebido como el programa más ambicioso jamás diseñado en materia de integración económica y comercial, orientado a crear un gran mercado euroasiático incorporando además a África y a América Latina.
En Estados Unidos, mientras se registra una cacería masiva de inmigrantes de piel morena y se anulan medidas de protección a los refugiados, fue noticia la llegada a ese país de 59 sudafricanos blancos, en calidad de víctimas de un “genocidio” racista en su país.
El mundo multipolar sigue caminando para su concreción, y aparecen nítidamente los nuevos referentes mundiales que buscan su afianzamiento, así como ampliar sus redes de contactos políticos, económicos y militares.
Estados Unidos comenzó a construir una telaraña terrestre y naval alrededor de China en sus límites orientales, occidentales y meridionales, considerando que su frontera norte comenzó a estar “resguardada” por la creciente relación con Rusia que tuvo un punto cúlmine con la creación de la Organización de Cooperación de Shanghái en junio de 2001.
Se confirma una vez más que la defensa de bienes públicos y normativas universales que son imperiosas para el funcionamiento de un sistema internacional justo y democrático, hoy día provienen de la alianza y acuerdos de países que están fuera del hegemonismo occidental otanista y que se reconocen en este simbólico enunciado del sur global.
La amenaza de Trump de convertir a Canadá en el estado 51 de EE.UU. dejó perplejos a sus principales aliados; acostumbrados a acompañar las aventuras imperiales ahora están sorprendidos porque les puede tocar a ellos. Una autoridad de Ontario dijo que “lo que más me ofende es que nos compare con México”. ¿Cuánto duraría una guerra entre Estados Unidos y Canadá? La confrontación ya fue imaginada en un episodio de South Park, mientras algunos canadienses están aprendiendo a usar armas y diseñan tácticas de guerrilla para enfrentar al invasor.
La postura china no está siendo solo una respuesta específica y acotada a una defensa económica, sino que marca un posicionamiento internacional de alcance estratégico, que busca un nuevo tipo de globalización y de relaciones internacionales que puedan garantizar la sostenibilidad de los seres humanos como especie y progreso universal.