Kast anunció una nueva agenda en materia de seguridad que expanden el poder punitivo del Estado con medidas como patrullaje permanente en los 50 barrios más críticos, ampliación del plazo de flagrancia a 24 horas, blindaje legal para las fuerzas de seguridad, refuerzo del control migratorio y una reforma constitucional que permite garantizar la intervención estatal