"La posibilidad de unos cientos de puestos de trabajo a cambio de catástrofes sanitarias y ambientales, es un precio criminal e inhumano que jamás aceptaremos", señalaron los vecinos organizados en la Asamblea Freirina, a raíz de las últimas informaciones sobre las presiones para la vuelta de la planta de cerdos de Agrosuper.