Dado el alto contenido de grasas saturadas que poseen las carnes rojas, para la académica de la U. de Chile Verónica Cornejo una de las opciones más comunes y efectivas es reemplazarlas con carnes blancas como el pavo, el pollo o el pescado: "Tú bajas inmediatamente el tipo de grasa a la mitad, y si pasas a pescado son grasas saludables para el corazón", señaló la especialista.