Las cifras de la última encuesta Adimark confirman que, aparte de la pésima evaluación de la Presidenta y su gobierno, es el sistema político el que se encuentra esparramado en el suelo. Con el Parlamento y los partidos tradicionales rechazados por casi el 80% de los encuestados quedan dudas respecto de la legitimidad del proceso político que hoy vive el país. Generar espacios de participación ciudadana real y la generación de nuevas fuerzas políticas aparecen como primeros pasos para la superación de la crisis.