Mientras Trump delira en su narcisismo maligno y le exige a Irán en forma desesperada que cumpla sus exigencias, Irán cumple sus advertencias: controla el Estrecho de Ormuz, cobra cuotas de navegación a los barcos que transiten por ese paso marítimo. Presenta sus diez puntos a Washington como el marco de discusión.
El tema de fondo no se debate: ¿Se deben tener armas nucleares? Hay nueve potencias nucleares. En el actual panorama, Francia aumentará su arsenal nuclear; el gobierno de Finlandia va a introducir una enmienda para poder tenerlas; y Alemania ya tiene las capacidades para fabricarlas cuando así lo quiera.
El sistema internacional parece moverse hacia una forma de confrontación permanente, una normalidad violenta donde las rivalidades estratégicas se expresan de manera indirecta y distribuida.
A lo largo de todo el documento se pueden apreciar las contradicciones internas entre diagnóstico, intereses, misiones y, particularmente, la praxis de la ejecución política de lo que ha sido un año de gobierno del presidente Trump.
Según las proyecciones, entre 2030 y 2035 China sería ya el hegemón económico, por lo que según Allison «China y Estados Unidos están en curso de colisión para entrar en guerra».
En este mundo con tantos peligros, saludamos el ejemplo que da la organización japonesa Nihon Hidankyo, supervivientes de la bomba atómica, que este 2024 recibió el Premio Nobel de la Paz “por sus esfuerzos para lograr un mundo libre de armas nucleares”.