Para los pueblos del mundo, el Día Mundial de Al-Quds es un llamado, una alerta, un mensaje. Es perseguir los objetivos de justicia social, de justicia universal y, sobre todo, recuperar los derechos del pueblo palestino.
En un entorno multipolar no hay lugar para la hegemonía y la política de bloques hostiles. Es hora de que Occidente acepte un nuevo equilibrio de poder y empiece a construir relaciones con los Estados de la Mayoría Mundial sobre la base del respeto mutuo.
La violencia y las condiciones extremas en las rutas migratorias han cobrado la vida de miles de migrantes, con un aumento constante de muertes desde 2021, muchas de las cuales no son registradas oficialmente.
El régimen israelí y su política que suelen denominar de “diplomacia pública” basado en la estrategia de Hasbará (esclarecimiento en hebreo) tiene como objetivo fundamental el lavar la imagen de un régimen genocida, usurpador y belicista como es el israelí.
Lo que observamos de Trump es una visión y una práctica de caballo desbocado, lanzado a la carrera como una locomotora sin freno, que causa la euforia de personajes tan enloquecidos como Trump, como es el caso del magnate Elon Musk.
Es importante entender que Trump está intentando seguir una estrategia inversa a la de Kissinger, es decir, hacerse amigo de Rusia para aislar a China.
Para descifrar parte de los recovecos de esta lucha, el destacado economista y político griego Yanis Varoufakis, ex ministro de finanzas, escribió un artículo en la revista electrónica Unherd el día 12 de febrero del presente año. En esta ocasión resumiré sus opiniones.
Trump quiere que el sistema que hizo grande a Estados Unidos en condiciones del capitalismo productivo de finales del siglo XIX y comienzos del XX, funcione en las condiciones actuales de imperialismo decadente. Eso es imposible. La situación interna como internacional son otras. Por estas razones, su proyecto va al fracaso y recurre a lo único que tiene: la fuerza.
«La decisión de Netanyahu de suspender la ayuda humanitaria es un chantaje barato, un crimen de guerra y un golpe de Estado flagrante contra el acuerdo. Los mediadores y la comunidad internacional deben actuar para presionar a la ocupación y detener sus medidas punitivas e inmorales contra más de dos millones de personas en la Franja de Gaza”.
En el actual momento político y mediático que Estados unidos y su presidente están llevando a cabo es imposible pensar en negociaciones, sobre todo cuando se usa este mecanismo de llamar al diálogo y sancionar para afectar a la población iraní.