En vísperas del tercer aniversario de la masacre cometida en la redacción del semanario francés Charlie Hebdo, la organización Reporteros sin Fronteras lamentó que en el mundo decenas de periodistas acusados de “blasfemia” o “apostasía” enfrenten el riesgo de ser condenados a la pena capital o que sean blanco de extremistas que incitan a asesinarlos.