Un nuevo informe expone la falta de apoyo que sufren las mujeres que han vuelto del secuestro y la violencia de Boko Haram. Las víctimas son recibidas con prejuicio y recelo al retornar a sus hogares.
Presuntos miembros del grupo islamista Boko Haram asesinaron este fin de semana a unas 80 personas en los ataques separados a tres aldeas en noroeste de Nigeria, de acuerdo a los residentes locales.
Una niña de aproximadamente 14 años se inmoló este martes en la principal estación de autobuses de la ciudad de Damaturu, capital del estado de Yobe, donde han ocurrido otros atentados similares que se han atribuido al grupo terrorista Boko Haram.
El mundo entero llora el aniversario del secuestro de las 276 niñas, la mayoría de las cuales continúan hoy en paradero desconocido. Los familiares de las pequeñas denuncian la falta de comunicación del gobierno y lamentan encontrarse en una situación de "desesperación total".