Las guerras injustas necesitan mentiras que sostengan los fanatismos sumisos al amo, y el amo no es otro que la imagen del capital como un fetiche todopoderoso e impredecible, introyectada en la estructura psíquica.
Me pregunto si ya estamos viviendo el fin de nuestra civilización industrial, de una civilización que no supo conciliar el desafío del crecimiento económico con los límites de la naturaleza. Ya hemos vivido situaciones similares a lo largo de la historia. Existen muchos ejemplos de civilizaciones que no supieron adecuarse y que desaparecieron.
La defensa de la multipolaridad será cada vez más la bandera de los países y pueblos que actualmente se levantan contra el imperio militar global ejercido por Occidente.
Los presidentes conversaron sobre el anexo C del convenio de Itaipú, relativo a las tarifas que Paraguay desea revisar para este año por la energía que vende a Brasil