La "izquierda leoparda", que al inicio de la guerra se resistía a enviar armamento a Ucrania, ha cambiado la neutralidad por el suministro de tanques pesados y el entusiasmo otanista.
"Es posible que podamos dar marcha atrás, pero realmente tenemos que recuperarnos y ser mucho más inteligentes en la forma en que usamos el fósforo. Si no lo hacemos, nos enfrentaremos a una calamidad que hemos denominado 'fosfogedón'", indicaron