No es posible esperar por cuatro años para que alguien lo reemplace, ni menos cuando ya ha expresado su intención de prolongarse en el poder, al igual que otros presidentes y dictadores del mundo y de nuestra propia América Latina.
El arzobispo de Panamá José Domingo Ulloa y el analista internacional Julio Yao rechazan declaraciones de Donald Trump de recuperar el Canal de Panamá.
Lo que observamos de Trump es una visión y una práctica de caballo desbocado, lanzado a la carrera como una locomotora sin freno, que causa la euforia de personajes tan enloquecidos como Trump, como es el caso del magnate Elon Musk.
El presidente de Panamá destacó que la cooperación con EE.UU. se fundamenta en intereses comunes, sin relación con la recuperación de la vía interoceánica
Estados Unidos no está dispuesto a aceptar que naciones soberanas e independientes firmen acuerdos comerciales beneficiosos sobre sus materias primas e infraestructuras y se unan a organismos multipolares como la Iniciativa de la Franja y la Ruta y los BRICS. La lógica última de la política estadounidense es evitar que la región sea parte de un mundo multipolar.
Las supuestas políticas para combatir la inmigración ilegal y el narcotráfico una vez más son herramientas para intentar un control regional mediante el avasallamiento de países, gobiernos y pueblos.
Así, en menos de un mes de gestión, Trump ha configurado –con su MAGA– un escenario mundial de amenazas y extorsiones no superado desde los infaustos tiempos del Deutschland Über Alles del siglo pasado.
No ha pasado un mes en la Casa Blanca y ya se atisba, al menos en América Latina, la formación de un frente, asentado en las mejores tradiciones de la lucha antimperialista.