En Chile tenemos una oportunidad única para desarrollar una industria nacional que supere el extractivismo minero, la devastación de las forestales y la alicaída industria del salmón. El país fue uno de los principales productores de cáñamo desde la colonia y somos pioneros en Latinoamérica en desarrollar fármacos. Es el momento de aprovechar las ventajas que tenemos para desarrollar una industria nacional de cannabis; ya no de jarcias o cuerdas, sino que de compuestos que están en la vanguardia de las investigaciones biomédicas.