El paso de Elizalde a la Segpres explicita el hecho, por todos sabidos ya a esta altura: que el Gobierno y el parlamento funcionaron siempre como dos plataformas clave para urdir el golpe civil y parlamentario en curso. De otra manera, no se explicaría el paso del Boric-Allende del discurso del triunfo electoral al Boric-Aylwin de la inauguración de la estatua post-plebiscito.