El anuncio se realizó en una celebración católica en la ciudad surcoreana de Mokpo, donde el director del Servicio Nacional de Inteligencia informó de que iba a reunirse con el arzobispo Kim Hee-jung y con el nuncio apostólico en Corea del Sur, el arzobispo Alfred Xuereb, para abordar la visita del pontífice a Pionyang.