Estudio del Centro para la Investigación de la Política y la Economía (CEPR, siglas en inglés) reveló que la tasa de mortalidad infantil en Cuba pasó de 4,0 por cada 1.000 nacidos vivos en 2018, a 9,9 en 2025, un incremento del 148 por ciento cuya posible causa principal sería el endurecimiento de la política de sanciones contra la isla iniciada por la primera administración de Trump en 2017.