Luego de una marcha estudiantil, al arquitecto -de 58 años en ese entonces- le llegó un balín de pintura en el ojo dejándolo con estallido ocular y sin visión en el ojo derecho. Entre el 2013, año en el que recibió el impacto, y el 2022, momento en que finalmente se realizó el juicio, Enrique Eichin ha vivido con cuadros depresivos, pero no ha descansado nunca en su lucha por encontrar justicia.