La presión de varios sectores de Brasil obligó al presidente Jair Bolsonaro a dar un pequeño paso atrás y modificar, solo en una de sus consideraciones, el polémico decreto que flexibiliza el porte de armas
Por el impacto negativo que puede tener en el país, gobernadores de 14 de los 27 estados de Brasil exigen revocar el decreto que suscribió el pasado 7 de mayo el presidente Jair Bolsonaro para flexibilizar aún más el porte de armas