El cardenal Ricardo Ezzati se refirió al traslado del cura Joannon a Argentina. Este último investigado por su participación en al menos dos adopciones irregulares, no fue castigado por la justicia pues la causa está prescrita ni constituye delito canónico a juicio del Vaticano. Sin embargo, en la sede de la Congregación a la que pertenece decidieron trasladarlo de residencia. Ante esto Ezzati opinó con tibieza y señaló que no constituye un castigo y que no puede opinar de aquello.