Los gobiernos progresistas tienen como principales desafíos la unidad del pueblo y del gobierno con el pueblo; deben crear las condiciones para fortalecer las acciones en los distintos territorios; necesitan la elaboración de un paradigma del progresismo desde los pueblos, recogiendo las múltiples demandas; es indispensable la creación de redes de comunicación; se tiene que ir evaluando permanentemente lo que se está haciendo, enfatizando la dignidad como fin superior.
Sergio Rodríguez Gelfenstein concluye aquí su trilogía sobre la extensión de los tentáculos de la OTAN hacia América Latina, sinónimo de dominación y sojuzgamiento. La independencia y la soberanía de nuestros países aún corren peligro.
Puedes proseguir una guerra solo por un tiempo determinado con la fuerza del humo y los espejos, los engaños y las ilusiones, las mentiras y los comunicados de prensa. Eventualmente, sin embargo, la realidad te alcanza.