El machi Celestino Córdova, único condenado por la muerte del matrimonio Luchsinger-Mackay, anunció este martes que radicalizará su medida de presión, pasando de una huelga líquida a seca, y dando un plazo de 72 horas a las autoridades para que accedan a su requerimiento: poder renovar su sitio espiritual (rewe)