La verdadera conclusión es que el vínculo entre los gobiernos de Chile y la entidad sionista, en todos los planos en que suelen destacarla como si tuviéramos que agradecerle a Jehová esta bendición de acuerdos, debe ser urgentemente revisada.
Se rotea al pobre y a la pobre que votaron rechazo en el plebiscito de salida. Les rotean quienes votaron apruebo y se involucraron en esa militancia electoral. Les rotean, es decir les llaman y declaran rotos. Para eso se instalan en una no rotedad absoluta, en la enteridad de quien no es ni está roto.
Jurista costarricense Alda Facio recordó que América Latina retrocedió al menos 20 años en Derechos Humanos durante la crisis por el Covid-19, periodo donde también aumentó la violencia contra las mujeres y las defensoras de derechos humanos.
Apruebo tener problemas nuevos, salir ya de los 30 años fértiles para los grandes empresarios y las trasnacionales saqueadoras de agua y tierras que nos han dejado solo la sequía y la carestía.