La explosión en el puerto de Beirut fue la gota que derramó el vaso en el Líbano y desató una nueva espiral de violentas protestas antigubernamentales y provocó la dimisión del Gobierno
Los manifestantes volvieron a tomar las calles de Beirut este lunes en el marco de las protestas antigubernamentales que continúan en la capital libanesa por tercer día consecutivo
La oferta de ayuda incluye el apoyo a una investigación imparcial, creíble e independiente sobre la explosión. La indignación pública por la explosión ha llevado a algunos libaneses a pedir una revuelta para derrocar a sus líderes políticos
El mandatario pidió al su homólogo francés, Emmanuel Macron, las imágenes satelitales del momento de la explosión, pero si París no puede proporcionarlas, el Líbano recurrirá a otros países
Georgia, por su parte, reconoció este miércoles que el cargamento de nitrato de amonio que estalló la víspera en Beirut fue producido por una empresa nacional y salió de un puerto georgiano, aunque tomó distancia de las circunstancias que provocaron el siniestro.
La Unión Europea y Rusia ofrecen ayuda financiera y técnica al país, entre lo que destaca: personal de salud, socorristas, equipos, hospital móvil, así como un laboratorio para detectar la COVID-19.
El director general de la aduana libanesa, Badri Daher, declaró este miércoles que todas las peticiones de retirar el nitrato de amonio del puerto quedaron desatendidas
Se conoció que hace cinco meses el Servicio de Seguridad Nacional del Líbano advirtió a las autoridades del almacenamiento inadecuado del nitrato de amonio en el puerto de Beirut