En este mundial con 48 selecciones, hay cerca de 1.500 seres humanos con posibilidades de mostrar un poco de solidaridad y empatía con el prójimo. De ellos, sólo uno ha tenido la gallardía de nombrar a Palestina, ondear su bandera y ponerse en el lugar de los que sufren la barbarie en momentos de euforia planetaria por la copa del mundo.