“Desde el comienzo, la familia, la comunidad y muchas organizaciones hemos trabajado por visibilizar el contexto en el que se da esto y que existían serias dudas –hoy tenemos la certeza– de que fue un asesinato”, señala Lucio Cuenca, director del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA).
Por Felipe Menares Velásquez