Es sólo comparable, quizás, con el denunciado cohecho de jueces y funcionarios peruanos en el caso Lucchetti o Vladivideos. El capítulo iniciado con la presentación de una carta de “buena fe” de Antofagasta Minerals en tribunales argentinos, emitida en circunstancias dudosas por el Ministerio de Minería chileno, está lejos de terminar, y lleva a analizar el trato que las entidades fiscalizadoras han dado históricamente a Pelambres. Le contamos por qué.