A través de los pasos geopolíticos que va dando el hegemón en decadencia puede apreciarse, en cualquier caso, que el mundo que salió de la Guerra Fría llega a su fin. Muere definitivamente el largo siglo XX, y con él muchas de sus certezas.
Cuando hay dinero de por medio, muchas son las multinacionales que dejan a un lado el cuidado y conservación del medio ambiente sin importar las consecuencias.
La alteración genética de alimentos no le compete única y exclusivamente a Monsanto pues muchos centros de investigación entre ellos la CAS procuran modificar los alimentos en función de potenciar cualidades especificas en detrimento del peligro ecológico que eso representa