Una media de las diversas investigaciones más recientes sugiere que ahora se libran alrededor de 190 conflictos de diversas intensidades, de los cuales 52 son «duros», de alta intensidad, en los que de un modo u otro intervienen no menos de 92 Estados. A la vez, se intensifican y extienden los ataques a los derechos sociales básicos, a los mismos principios de la democracia burguesa que la Unión Europea decía liderar, pero impone el retorno autoritario al pasado.