De acuerdo al observatorio integrado por representantes de las repúblicas de Donetsk y Lugansk, desde el 17 de febrero han muerto 4.527 civiles, incluidos 154 niños. Otros 4.317 civiles, incluidos 274 niños, resultaron heridos. Los ataques ucranianos dañaron 12.476 hogares y 2.516 instalaciones de infraestructura civil; 128 instalaciones médicas y 67 sitios necesarios para proporcionar servicios básicos, como agua y calefacción. Afirman que el daño se ha intensificado a partir de junio, con la entrega de armas modernas por parte de la OTAN.