El bloqueo de la ayuda humanitaria en la Franja de Gaza está teniendo consecuencias nefastas para más de un millón de niños, advirtió el sábado el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
El pueblo palestino ha sido condenado. No tiene derecho a su territorio ni a defenderse. Si lo hacen sus pobladores son terroristas. Con la boca chica, Europa pide la paz y el reconocimiento del Estado palestino, y calla ante Donald Trump, cuya solución consiste en desalojar la franja de Gaza de los gazatíes.
La cuestión ahora es si estamos ante el fin del mundo o el fin del capitalismo, pues al menos sabemos con certeza que sólo puede ser o lo uno o lo otro, ya que se trata de opciones mutuamente excluyentes.
El asedio israelí ha dejado a miles de niños palestinos sin padres y en condiciones de extrema vulnerabilidad. La crisis humanitaria en Gaza alcanza niveles alarmantes, con niños muriendo de hambre, frío y falta de atención médica. Mientras Israel impide la llegada de ayuda humanitaria, el futuro de toda una generación pende de un hilo.
Para los pueblos del mundo, el Día Mundial de Al-Quds es un llamado, una alerta, un mensaje. Es perseguir los objetivos de justicia social, de justicia universal y, sobre todo, recuperar los derechos del pueblo palestino.
Estados Unidos ha utilizado su poder de veto 45 veces desde 1972 para apoyar al Estado de Israel en todo lo que hace. Incluyendo, críticamente, la ocupación continua por parte de Israel de tierras palestinas y el genocidio de su pueblo.
Crímenes de un ente ("Israel") que no tiene historia, sino que un prontuario criminal, que vuelve a asesinar y hoy con más énfasis de aniquilar al futuro de Palestina, sus niños.
Por ahora Turquía ha postergado su confrontación con Israel, porque todavía le es funcional su actuación contra los grupos pro iraníes, pero es indudable que en el horizonte sus objetivos estratégicos son confrontacionales.
La detención de Rumeysa Ozturk en EE.UU. ha desatado críticas y protestas, denunciando un patrón de represión contra voces críticas del gobierno y del apoyo a Palestina.
Trece millones de ecuatorianos están llamados a las urnas el próximo 13 de abril de 2025 para elegir, en segunda vuelta, al o a la presidenta de Ecuador para el periodo 2025-2029.