Con 96 votos a favor, 18 en contra y 12 abstenciones la Cámara de Diputadas y Diputados despachó proyecto que establece nuevas regulaciones para quienes operan en los mercados financieros y de crédito. En la práctica, el loable espíritu del proyecto terminó siendo distorsionado por la necesidad de sacar de escena al incómodo Gino Lorenzini.