En 1923 la represión de Alessandri contra los trabajadores se acentuó en el norte. En este sentido es muy ilustrativa una nota confidencial enviada por el propio Alessandri al Intendente de Tarapacá, el almirante (R) Recaredo Amengual, en respuesta a la preocupación de éste por la proyectada visita del entonces diputado comunista Luis Emilio Recabarren a varias oficinas salitreras de la pampa y el rechazo a ello expresado por los industriales de la zona.