El tradicional desfile del 9 de mayo en Moscú, así como en toda Rusia, está dedicado a honrar las grandes hazañas del pueblo soviético que luchó contra el nazismo, pero también es un punto de referencia de no ceder frente a las amenazas de ese Occidente negacionista y plagado de conductas destinadas a cercenar la historia e imponer una narrativa contra los pueblos.
La particular irrupción del pueblo huti-yemení en un conflicto de esta magnitud sobre un contexto regional altamente tensionado, trae a la discusión varios aspectos que ya han sido tratados en debates intelectuales.
El gobierno israelí, liderado por Netanyahu y Katz, afirmó haber atacado un grupo armado cerca de Damasco que supuestamente planeaba dañar a esta minoría religiosa. Sin embargo, analistas regionales han cuestionado esta justificación, sugiriendo que se trata de una táctica para encubrir operaciones militares unilaterales.
No podemos aceptar que Donald Trump, cual bestia desbocada, sustituya la diplomacia, los acuerdos y el respeto a los organismos de los cuales se ha dotado esta humanidad.
Estados Unidos y sus administraciones de gobierno, sean estas republicanas o demócratas, tiene como ideario el no cumplir nada que no sea favorable a sus pretensiones hegemónicas. Un infractor de cuanto acuerdo y compromiso internacional ha firmado.
Hoy en día, Estados Unidos es un pato cojo, que sin embargo se engaña a sí mismo pensando que sigue siendo, de alguna manera, el águila calva que una vez fue, y actúa en consecuencia.
La OTAN ya no busca mantener a salvo el capitalismo, sino el lugar hegemónico que en él puede ocupar su mandamás y protector, EEUU, contra la inevitable amenaza china. Y para ello es necesario que Europa se arme, contribuyendo a la economía y a eventuales incursiones bélicas norteamericanas en todas las regiones del orbe.
La cuestión ahora es si estamos ante el fin del mundo o el fin del capitalismo, pues al menos sabemos con certeza que sólo puede ser o lo uno o lo otro, ya que se trata de opciones mutuamente excluyentes.
El potenciamiento y creciente rol político que Irán ha estado construyendo en la región, es consecuencia de un acercamiento a países que han estado liderando el cuestionamiento al mundo unipolar hegemonizado por Estados Unidos y el otanismo europeo. Sus relaciones privilegiadas con la Federación Rusa y China se han incrementado y alcanzado una estatura cualitativa muy relevante.
Para los pueblos del mundo, el Día Mundial de Al-Quds es un llamado, una alerta, un mensaje. Es perseguir los objetivos de justicia social, de justicia universal y, sobre todo, recuperar los derechos del pueblo palestino.