A pesar de los avances para la normalización del voto electrónico, aún sigue generando controversia por los riesgos que supone. Investigadores de la Universidad de Birmingham han desarrollado una técnica que permitirá el voto online incluso desde ordenadores domésticos sospechosos de estar infectados por un virus. Para ello la seguridad se refuerza con un hardware independiente al que llega un código que deberá escribirse en el equipo. El objetivo es que pueda estar listo para su uso en las elecciones generales de 2020 o 2025. Por Patricia Pére