A pesar de ser declarado culpable en un proceso plagado de ilegalidades, los 10 meses de prisión a los que fue condenado habían sido abonados durante los 308 días que permaneció en prisión preventiva, por lo que Javier Ramírez, dirigente de la Comunidad de Junín, en pie de guerra contra el proyecto cuprífero que quieren ejecutar Codelco Chile y Enami y que amenaza con destruir el Valle de Intag, fue finalmente puesto en libertad.