Diego Barría, padre de tres hijos, fue visto por última vez manejando su cuatriciclo por una playa de Chubut poco antes de la medianoche del 18 de febrero. Tras ocho días de búsqueda, dos pescadores llegaron a una comisaría con restos humanos que hallaron en el estómago de un tiburón cazón. Un tatuaje permitió identificar que dichos restos pertenecían al argentino desaparecido.