Sol Millakura terminó con su vida en noviembre de 2025 tras denunciar acoso y discriminación de la Seremi de Salud de ese entonces, Lorena Cofré, quien renunció a su cargo al revelarse el caso. Pero, meses después, se querelló por injurias contra los dirigentes sindicales que pidieron a la ministra investigar lo ocurrido, lo cual para los afectados "es una afrenta a la libertad de expresión y a la labor propia de la libertad sindical de levantar la voz y alertar sobre situaciones de alta notoriedad pública".