"Ya casi no quedan huellas de las bases de las barracas, las que se han ido borrando después que en alguna fecha que no conozco, alguien diera la orden de desmantelarlo todo, como si se pudiera borrar así la memoria histórica", relató Sergio Reyes Soto, Secretario de la Unión de Ex Prisioneros de Chile (UNExPP).